El parapente biplaza es una de las formas más suaves de volar. En Touch The Sky, la seguridad no es una frase en una web, sino un conjunto de decisiones concretas: pilotos certificados, un paracaídas de reserva en cada vuelo y una regla que nunca rompemos, solo volamos en condiciones seguras. Te contamos exactamente cómo funciona, para que decidas con información clara.
La respuesta corta
En un vuelo biplaza, el piloto se encarga de todo. Vas enganchado a un arnés certificado, junto a un instructor con miles de vuelos a sus espaldas, bajo un ala diseñada para la estabilidad y con un paracaídas de reserva preparado para el vuelo. El factor de seguridad más importante, el tiempo, lo decide el piloto según las condiciones reales, no según las prisas del horario.
Quién te lleva a volar
Cada vuelo lo realiza un instructor de biplaza certificado por SafePro. Nuestro fundador, Tony Balan, es varias veces campeón nacional, con más de 10.000 vuelos biplaza y más de 15 años en el aire, con licencia para volar en cuatro países. Nuestro equipo vuela aquí año tras año y conoce a la perfección estos mismos puntos de despegue y cómo se comporta el aire de la isla.
El equipo, incluido el paracaídas de reserva
Cada vuelo incluye un ala de biplaza certificada, un arnés para ti y otro para el piloto, un casco y un paracaídas de reserva. Nada de esto es un coste añadido. Si un operador te cobra aparte por el equipo de seguridad, eso debería hacerte dudar.
El tiempo es la verdadera medida de la seguridad
La mayoría de los riesgos del parapente vienen de volar en un aire que no es el adecuado. Nuestra regla es sencilla: si no es un tiempo en el que volaríamos nosotros mismos, no volamos. Si el día de tu vuelo las condiciones están al límite, te reprogramamos gratis o te devolvemos el importe completo, lo que prefieras. Siempre preferimos aplazar o devolver el dinero antes que ceder en materia de seguridad.
El miedo no significa peligro
El miedo a las alturas y los nervios antes de volar son normales, y son algo completamente distinto de un peligro real. Tú controlas la intensidad, y las acrobacias nunca llegan por sorpresa. Si las alturas te dan vértigo, hablamos en detalle del miedo a las alturas.
Quién puede volar con seguridad
El requisito es funcional: tienes que poder bajar por una pendiente, dar unos pasos corriendo en el despegue y, al aterrizar, ponerte de pie y caminar unos pasos. Peso entre 30 y 110 kg, edad mínima 6 años con el consentimiento de los padres. Las afecciones cardíacas graves necesitan la autorización escrita de un médico. Consulta los requisitos completos.
Un vuelo al que renunciamos en un día al límite vale mucho menos que la confianza construida a lo largo de más de 15 años volando solo cuando es seguro.

