La Ciencia de las Térmicas: Cómo Nos Mantenemos Arriba
¿Te has preguntado alguna vez cómo ganamos altitud sin motor? Descubre la fascinante meteorología detrás del vuelo térmico.
Una de las preguntas más frecuentes que recibimos es: '¿Cómo subís si no tenéis motor?' La respuesta es el ascenso de la naturaleza: las térmicas.
Una térmica es simplemente una columna de aire cálido que sube. A medida que el sol calienta la tierra, ciertas superficies (como rocas, aparcamientos o campos secos) se calientan más rápido que otras. Este aire cálido se vuelve menos denso que el aire frío circundante y se desprende, elevándose en forma de burbuja o columna.
Como pilotos de parapente, nuestra habilidad consiste en encontrar estas columnas invisibles. Usamos instrumentos llamados variómetros que emiten pitidos cuando subimos, pero también buscamos pistas visuales. Las aves son los mejores indicadores; si ves un halcón o una milana girando sin batir las alas, están cabalgando en una térmica.
Cuando entramos en una térmica, giramos en círculos para permanecer dentro del aire ascendente. Esto nos permite ganar altitud, a veces subiendo hasta la base de las nubes. Es un sentimiento mágico usar solo la energía del sol para volar durante horas y cubrir grandes distancias.